hasta
remedios caseros, lucecitas de bengala, cochospio azaroso que pica en la cabeza, los olores del corazón
miércoles, 18 de septiembre de 2013
lunes, 14 de enero de 2013
receta: agüita salá
ingredientes
sus labios
sus besos
su lengua
mi lengua
mis besos
mi boca
me convertí en agua salá
sus labios
sus besos
su lengua
mi lengua
mis besos
mi boca
me convertí en agua salá
jueves, 20 de diciembre de 2012
en la balsa
esto que ves antes no existía. dice
las personas acomodan sus sombreros.
corrigen sus posturas y sonríen desde el papel.
es agosto y llueve con la voz de nina simone.
el apartamento es una cama gigante
donde se cubren las partes duras del amor.
afuera el mundo gira como siempre.
unos viven esperando el autobús de regreso.
otros adrede dan direcciones equivocadas.
en una habitación en pleno centro de san josé.
al colchón se le salen las entrañas.
faltan sillas para las preguntas.
hay noches desbordadas en los ceniceros.
ella es una niña que crece
como la santalucía entre las ranuras de concreto.
sentado frente a la lámpara.
él junta sus manos y aparece un pájaro en la pared.
mirá cómo camina este elefante. repite ella.
él enrola otro cigarrillo y cambia de canal.
se habla de dios. la muerte.
desnudos o en ropa interior.
bajo las sábanas las rodillas como cabezas atentas.
él lee cuentos con la sangre en llamas.
ella se duerme justo antes de llorar.
es la voz de nina simone y llueve como agosto.
hay latas vacías junto a las pantuflas.
ropa tendida en el alma de los dos.
desde los extremos de la mesa.
sus miradas se encuentran
como regresando de pueblos lejanos.
ella canta el blues de la negra. confunde las estrofas.
da golpecitos con el índice a su reloj.
de noche él deja sin seguro la puerta.
para que el miedo salga a caminar.
pero el tiempo no entiende de estas cosas.
para él todos son animales.
todos tienen lecciones que aprender.
y un viernes hay una grieta en el aire.
la puerta trasera abierta de par en par.
un pájaro dibujado con tiza negra vuela en la pared.
en un cajón remoto calla nina simone.
así tuvo que ser. piensa él.
que ya no frecuenta ciertos lugares.
y a veces se queda quieto de repente
cuando escucha pasos minúsculos en el cielo raso.
recuerda el tono atropellado de sus palabras:
todo el invierno es agosto
y llueve siempre como su voz
las personas acomodan sus sombreros.
corrigen sus posturas y sonríen desde el papel.
es agosto y llueve con la voz de nina simone.
el apartamento es una cama gigante
donde se cubren las partes duras del amor.
afuera el mundo gira como siempre.
unos viven esperando el autobús de regreso.
otros adrede dan direcciones equivocadas.
en una habitación en pleno centro de san josé.
al colchón se le salen las entrañas.
faltan sillas para las preguntas.
hay noches desbordadas en los ceniceros.
ella es una niña que crece
como la santalucía entre las ranuras de concreto.
sentado frente a la lámpara.
él junta sus manos y aparece un pájaro en la pared.
mirá cómo camina este elefante. repite ella.
él enrola otro cigarrillo y cambia de canal.
se habla de dios. la muerte.
desnudos o en ropa interior.
bajo las sábanas las rodillas como cabezas atentas.
él lee cuentos con la sangre en llamas.
ella se duerme justo antes de llorar.
es la voz de nina simone y llueve como agosto.
hay latas vacías junto a las pantuflas.
ropa tendida en el alma de los dos.
desde los extremos de la mesa.
sus miradas se encuentran
como regresando de pueblos lejanos.
ella canta el blues de la negra. confunde las estrofas.
da golpecitos con el índice a su reloj.
de noche él deja sin seguro la puerta.
para que el miedo salga a caminar.
pero el tiempo no entiende de estas cosas.
para él todos son animales.
todos tienen lecciones que aprender.
y un viernes hay una grieta en el aire.
la puerta trasera abierta de par en par.
un pájaro dibujado con tiza negra vuela en la pared.
en un cajón remoto calla nina simone.
así tuvo que ser. piensa él.
que ya no frecuenta ciertos lugares.
y a veces se queda quieto de repente
cuando escucha pasos minúsculos en el cielo raso.
recuerda el tono atropellado de sus palabras:
todo el invierno es agosto
y llueve siempre como su voz
LC
viernes, 30 de noviembre de 2012
lo admito
He sentido la distinción cultural, la de los arraigos,
intuyo inevitables en los nacidos antes del 85.
Los que les siguen, sí podrían ser ciudadanos planetarios.
Nosotros lo intentamos, pero jamás será de fondo. Nunca podremos olvidar lo que
nos une como raza, como país, como pueblo. Como lo dice Ms Dresser
“…Los huevos rancheros y los chilaquiles con pollo.
El mole negro de Oaxaca. Los libros de Elena Poniatowska. Los tacos al pastor
con salsa y cilantro. El humor de Carlos
Monsiváis. El mar en Punta Mita. La poesía de Efraín Huerta. El Espacio
Escultórico al amanecer. Cualquier Zócalo cualquier domingo. La forma en que los mexicanos se besan y se
saludan y se dicen "buenas tardes" al subirse al camión. Las fiestas
ruidosas los sábados por la tarde. Los amigos que siempre tienen tiempo para
tomarse un tequila. Los picos coloridos de las piñatas. Las buganvilias y los alcatraces y los magueyes. Las
fotografías de Graciela Iturbide. Los
mangos con chile parados en un palo de madera. Las comidas largas y las
palmeras frondosas. Cada persona tendrá su propia lista, su propio pedazo del
país colgado del corazón. Una lista larga, rica, colorida, voluptuosa,
fragante. Una lista que debe comenzar con las palabras de la chef Marta Ortiz
Chapa: "Siempre me gustó ser
mexicana".
"el templo mayor del desayuno mexicano"
lunes, 12 de noviembre de 2012
revolución, decadencia, polución
Vivimos una época que promueve los sueños tecnológicos más delirantes, pero no quiere mantener los servicios públicos más necesarios. Zi
viernes, 19 de octubre de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
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